| DATOS | |
|---|---|
| Desarrollador(es) | Raven Software |
| Género | FPS |
| Plataforma(s) | ![]() |
| Fecha de lanzamiento | 29-12-1994 |
Los fans de los juegos de acción en primera persona tenían dos opciones a mediados de los 90: o bien jugar a Doom, o a uno de sus reciclados gráficos. Y aquí entra Heretic, un clon selecto que aplica la misma fórmula a un entorno de fantasía medieval, obra de los por entonces no muy conocidos Raven Software, un estudio que tuvo una gran trayectoria (Soldier of Fortune, Elite Force, Jedi Knight, Quake 4...) y terminó como segundón al cargo de la franquicia Call of Duty (más me duele a mí).
El concepto propuesto fue literalmente "Hacer un Doom, pero de fantasía", y se pusieron manos a la obra bajo la estrecha supervisión de id Software, quienes compartieron con ellos el motor y las herramientas de edición. Se implementaron algunos retoques, como un sistema de inventario básico (que luego fue adoptado como estándar en muchos otros juegos), la capacidad de "volar" y de poder subir y bajar la vista. Esto último no es muy útil, dado que por las limitaciones del renderizado, se limita a aplicar un efecto de distorsión que puede marear. Respecto a lo de volar, carece de toda física complicada y se asimila más al modo "fantasma" (noclip) usado como truco en otros juegos.


Una incorporación más interesante fue la presencia de corrientes de agua o aire que empujan al protagonista, y un sistema de sonido fenomenal, con ruidos aleatorios que animan a jugar con las luces apagadas para sentir de veras la inmersión. Quitando esto, es un Doom puro y duro con gráficos algo mejores.
El juego consta de 5 episodios con 9 niveles cada uno. Son intrincados y difíciles, y están llenos de recovecos secretos y emboscadas, pero nada tan malo como lo visto en Rise of the Triad. Estarás encantado de explorarlos, exterminando a su fea población y recopilando objetos así como las inevitables llaves de colores que abren la puerta asociada. Heretic no llegó para sacudir los cimientos de la industria, pero tampoco lo pretendía. Su principal objetivo era entretener.


Una de las cosas que no me gustó fue el arsenal disponible. Las armas tienen un diseño artístico satisfactorio, con espectaculares efectos de partículas, pero no tienen mucha pegada. Hacen falta muchos impactos para abatir incluso a los enemigos más débiles, y a veces parece que ni reaccionan a los ataques. No puedo explicar exactamente por qué, pero no estoy muy convencido por este apartado.

Y aunque esto ya carezca de toda relevancia, otro problema del juego fue su mala elección del momento oportuno. Verás, la versión shareware (demo) se publicó en diciembre de 1994, y la completa (enviada bajo pedido) el enero siguiente. Pero esto fue sólo en EEUU, y no fue hasta mediados de 1996 que GT Interactive tuvo a bien venderlo en tiendas, poniéndolo a disposición de todos. La cosa es, que Duke Nukem 3D ya estaba a la vuelta de la esquina y Quake asomaba por el horizonte. Ambos juegos eran superiores, haciendo que Heretic pareciera algo desfasado para ese momento.


Así que, ¿es este juego el mejor del linaje de id Software? NI de lejos. ¿Es bueno? Sí, es decente y basta para más de 10 horas de acción. Al final, todos buscamos nuestra dosis de una forma u otra.
Jugar
Cómpralo en Steam o GoG. Esta versión viene con la secuela espiritual, Hexen, y ambos han sido mejorados con arreglos varios y menús en alta resolución, aunque la versión original para DOS se incluye también. Nota: si eras propietario del anterior Heretic: Shadow of the Serpent Riders, todavía lo tendrás en tu colección, pero el nuevo pack se habrá añadido gratis a tu cuenta. El primero ya dejó de recibir actualizaciones.
Mi recomendación personal es que instales cualquiera de ellos, y luego uses un port (una versión actualizada del ejecutable del juego), como el magnífico ZDoom. Encontrará automáticamente los recursos del juego (un port tan sólo proporciona un binario, no el contenido en sí, que es por lo que necesitas tener una copia legítima instalada).
